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Izpisúa invitado por la comunidad BIOBIZI, integrada por nueve organizaciones de servicios de Osakidetza, para promover la investigación

18/03/13


El científico adelanta los avances terapéuticos para determinado tipo de pérdida de visión

 
El científico adelanta los avances terapéuticos para determinado tipo de pérdida de visión
 
Se trata de los dos primeros ensayos clínicos que se hacen en el mundo empleando técnicas de reprogramación de células adultas.
 
Otro aplicación cuya investigación está avanzada se refiere al sistema hematopoyético (encargado de la formación de la sangre).
 
“En los últimos seis o siete años, lo que antes nos parecía un sueño, puede que se convierta en realidad más pronto de lo que pensábamos”.
 
“Existen clínicas y otros tipos de centros en países desarrollados que anuncian que ofrecen tratamientos de curación mediante el uso de células madre y eso es un engaño”.
 
 
Docor Comunicación.- Bilbao, marzo de 2013.- El científico Juan Carlos Izpisúa, uno de los mayores expertos mundiales en medicina regenerativa, ha pronunciado una conferencia en Bilbao titulada ‘Avances en células madre y medicina regenerativa’ ante cerca de 200 investigadores y gestores de la sanidad vasca reunidos en la presentación del Proyecto BioBizi de Investigación Sanitaria. El acto, que fue inaugurado por el director general de Osakidetza, Jon Etxeberria, contó también con la presencia de representantes del Instituto de Salud Carlos III.
 
Células Madre y Medicina Regenerativa
La conferencia consistió en una reflexión sobre la necesidad de observar la naturaleza como elemento básico de la investigación a través de un recorrido muy plástico sobre el origen de los tejidos y órganos a partir del funcionamiento de genes y células. La degeneración orgánica, utilizando ejemplos muy descriptivos como el envejecimiento, la progeria (una enfermedad rara que provoca envejecimiento prematuro en niños) o la enfermedad de Parkinson, podrían beneficiarse con la utilización de células madre pluripotentes y con técnicas como la reprogramación y desdiferenciación celular, en esencia, de la medicina regenerativa.
 
Izpisúa enfatizó especialmente el mecanismo “de esa otra vía alternativa, que es la desdiferenciación de células adultas, mecanismo natural por el que algunos animales se regeneran. Y algo que desconocíamos hace un par de años, estamos empezando a ver ya cuáles son los genes que inducen esa desdiferenciación, que podrían servir como alternativa o quizá como una primera arma porque no sólo se trata de inducir la regeneración, sino de pararla en el momento adecuado, evitando así la generación de una estructura amorfa. Es quizá un mecanismo en paralelo a la reprogramación o mejor, incluso” apuntó. 
 
Tal y como explicó al nutrido grupo de investigadores y gestores, “se pueden generar células como cardiomiocitos (células del corazón) y neuronas en el laboratorio. Ahora bien, el trasplantarlas a pacientes, requiere de una serie de tecnologías que, todavía, desconocemos. Pero eso no quiere decir que no las vayamos a desarrollar”. 
 
Ejemplos de aplicaciones para el sistema hematopoyético y algunas deficiencias oculares
Según manifestó tras la conferencia, “en los últimos seis o siete años, lo que antes nos parecía un sueño, puede que se convierta en realidad más pronto de lo que pensábamos. El entender cómo se desarrolla un embrión o cómo se puede dirigir en un laboratorio a una célula madre para dar lugar a un tejido u otro está avanzando a pasos de gigante y, de hecho, este desarrollo científico se ha visto reconocido recientemente con la concesión del premio Nobel a los doctores John B. Gurdon y Shinya Yamanaka por el potencial que esta nueva tecnología puede tener, no como una mera curiosidad intelectual de laboratorio, sino realmente por su aplicación práctica”.
 
En este sentido, señaló que, “quizás el ejemplo más claro es el ojo. Por ejemplo, en la enfermedad de la degeneración macular ya hay dos ensayos clínicos en pacientes; y los resultados que estamos oyendo de estos ensayos clínicos son muy positivos. Es verdad que para una persona que no ve, ver un poquito es todo un éxito, mientras que para una persona que tiene un problema neurodegenerativo, un poco no es suficiente. Pero por algo tenemos que empezar”. 
 
Izpisúa valoró positivamente que “en algo que tan sólo hace unos cuantos años desconocíamos de su existencia, como es el mecanismo de reprogramación celular, que se descubrió hace seis años, hoy ya se está haciendo un ensayo clínico. Han pasado sólo seis años y creo que eso dice mucho del potencial que esta tecnología tiene. Éste es el mensaje de esperanza que me gustaría dejar”.
 
Durante la conferencia, el experto en medicina regenerativa apuntó igualmente al sistema hematopoyético, encargado de la formación de la sangre, como uno de los ámbitos, junto a la degeneración macular, en donde más se ha avanzado en la investigación con estas nuevas tecnologías.
 
Precaución en las expectativas de ciertos tratamientos 
Por otro lado, el experto quiso poner de manifiesto un mensaje de precaución dirigido a la población en general y muy particularmente a los pacientes y sus familiares. “Veo que muchas personas se aprovechan de esas esperanzas que suscita la reprogramación celular para engañar a los enfermos. Existen clínicas y otros tipos de centros en países desarrollados que ofrecen supuestos tratamientos de curación mediante el uso de células madre y eso es mentira. Eso es un engaño. Y uno, cuando está enfermo, se agarra a un clavo ardiendo”.
 
Como expuso durante la conferencia, “las células madre, las células pluripotenciales, tienen ventajas pero también tienen inconvenientes y, por lo tanto, no se han aprobado. Así que desconozco qué entienden estas personas que ofrecen esos ensayos en este tipo de centros por células madre, pero tenemos que ser muy duros con ellos porque están jugando con la esperanza de los pacientes. Simplemente, no existe, ahora mismo, ningún tratamiento que haya demostrado que es eficaz. En estos momentos se están desarrollando ensayos clínicos en degeneración macular y son los primeros. Todo lo demás, me da la impresión que es jugar con la esperanza de los enfermos y con su dinero”.
 
Juan Carlos Izpisúa es profesor de investigación y ejerce la cátedra Roger Guillemin en el Laboratorio de Expresión Génica del Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California (Estados Unidos)
 
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