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BIOCRUCES COMENZARÁ LA VALIDACIÓN CLÍNICA DE UNA POSIBLE DIANA TERAPÉUTICA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA

30/01/13


El doctor Rafael Pulido, profesor de Ikerbasque en el Instituto de Investigación Sanitaria BioCruces, lidera el proyecto

 
  • Los científicos ya han identificado y caracterizado en laboratorio la importancia de la inhibición de la fosfatasa PTP-épsilon en relación con el cáncer.
 
  • La validación clínica se hará con muestras tumorales del Biobanco Vasco para la Investigación y conjuntamente con los clínicos especialistas en Oncología y Genética. 
 
  • El trabajo dilucidará el valor de la fosfatasa PTP-épsilon para ayudar en el diagnóstico del cáncer y para obtener nuevas vías de desarrollo de fármacos eficaces.
 
 
Docor Comunicación – Bilbao, enero de 2013.- La celebración del seminario “Las proteínas fosfatasas como nuevas dianas terapéuticas en la terapia oncológica”, organizado por el Instituto de Investigación Sanitaria BioCruces, y celebrado en su sede del Hospital Universitario Cruces, ha traído consigo el anuncio del inicio de la validación clínica de una posible y nueva diana terapéutica contra el cáncer de mama.
 
 
Tal y como ha explicado el doctor Rafael Pulido, profesor de Ikerbasque en el Instituto de Investigación Sanitaria BioCruces, “en nuestras investigaciones en laboratorio hemos realizado la identificación y caracterización de una fosfatasa, PTP-épsilon, que podría resultar beneficiosa para el tratamiento de determinados tipos de cánceres de mama e, incluso, otros tipos de cáncer”.
 
Tomando como base estos resultados de investigación básica, el experto va a liderar la puesta en marcha en BioCruces de una línea de investigación encaminada a la validación clínica de esta posible diana terapéutica contra el cáncer. “Vamos a obtener muestras tumorales procedentes del Biobanco Vasco para la Investigación con el fin de determinar la expresión de esta proteína fosfatasa en personas que han padecido cáncer de mama”, ha explicado.
 
Este proceso “se va a realizar de manera coordinada con los especialistas de Oncología y Genética del Hospital Universitario Cruces, con el fin de comprobar si los buenos resultados obtenidos in vitro con la investigación básica del laboratorio se constatan también en la realidad”.
 
El investigador ha explicado que, “de confirmarse nuestra línea de trabajo, una validación clínica positiva podría dar resultados, por un lado, para mejorar el diagnóstico efectivo de cáncer; y, por otro, si se verifica en la clínica que esta proteína fosfatasa favorece la aparición de tumores, el desarrollo de fármacos que inhiban su función. Es decir, tratamos de obtener resultados tanto en el diagnóstico como en el tratamiento del cáncer”.
 
Quinasas y fosfatasas
En el estudio del cáncer se conoce el importante papel que desarrollan las proteínas quinasas en el cáncer, dado su efecto oncogénico. Por ese motivo, muchas de las investigaciones y terapias actuales se orientan a buscar inhibidores de esas quinasas, que, al actuar como supresores tumorales, frenan el desarrollo del cáncer.
 
Dentro de este contexto, las proteínas fosfatasas desarrollan un papel de inhibidores de la acción de las proteínas quinasas. De hecho, cuando estas proteínas están mutadas y no realizan correctamente su función es cuando el paciente presenta cáncer, bien sea en el propio tumor o por causa genética, heredando la proteína fosfatasa mutada (estos casos son los responsables en gran medida de los cánceres de tipo familiar).
 
No obstante, algunas de estas proteínas fosfatasas son también oncogénicas. Es éste, precisamente, el caso de la proteína PTP-épsilon, en el que se centra la investigación. Por ello, los trabajos se orientan a la concreción de inhibidores de su función.
 
Según ha señalado el investigador, “el papel de la proteína tirosina fosfatasas en la enfermedad humana sólo se está empezando a abordar, y la identificación de dianas terapéuticas frente al cáncer y los estudios de validación clínica de la proteína tirosina fosfatasa aún están en sus etapas preliminares”. 
 
Sobre el investigador
Rafael Pulido obtuvo su doctorado en Bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid (España). Durante su trayectoria profesional ha trabajado, entre otros centros, en en el Instituto Salk (San Diego, EE.UU.), en el Instituto de Cáncer Dana-Farber (Boston, EE.UU.). y en el Max-Planck Institute für Biochemie (Martinsried, Munich, Alemania). Desde su anterior puesto en el Centro de Investigación Príncipe Felipe (Valencia, España), ha pasado a trabajar, desde el 1 de enero como profesor de Ikerbasque en el Instituto de Investigación Sanitaria BioCruces. Sus investigaciones han cubierto el estudio de fosfatasas y quinasas como reguladores del crecimiento y la supervivencia celular, y su relación con el cáncer.
 
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