Nº49  Febrero 2009
Índice

- La cita del mes
- Nota del editor
- El pensador del mes
- Artículos del interés
- Libros

La cita del mes

“La curiosidad es el remedio para el aburrimiento. No hay remedio para la curiosidad.”

Dorothy Parker

Nota del editor

Este nuevo número de Komplex presenta como pensador del mes al “cazador de virus” Nathan Wolfe, cuyos trabajos combinan métodos de la virología molecular, la biología evolutiva, la ecología y la antropología para estudiar la emergencia viral y la prevención de pandemias. Le acompañan los acostumbrados artículos y libros que hemos seleccionado por parecernos de interés.

Nuestro objetivo, una vez más, no es otro que proporcionaros nuevos temas de conversación, y como siempre, si deseáis hacer alguna aportación, o comentario o dejar de recibirlo, podéis dirigiros a complejidad@bioef.org.

El pensador del mes

Nathan Wolfe

“Dicho en pocas palabras, en lo que estoy interesado es un universo biológico paralelo al nuestro, el universo de los microorganismos. Me interesan especialmente los virus pero también las bacterias a las que considero organismos fascinantes, y un buen número de parásitos.

Existen en el mismo momento histórico que nosotros, en el mismo espacio que ocupamos nosotros, pero el suyo es un mundo muy diferente. Si, responden a muchas de las mismas presiones a las que respondemos nosotros, pero en períodos de tiempo mucho más breves. Por supuesto también están sometidos  a la selección natural. Son increíblemente importantes para nuestro planeta, para nosotros como especie, y la verdad es que sabemos poquísimo sobre ellos…

... Nuestro conocimiento de la diversidad viral en el planeta es insignificante. Ni siquiera sabemos el tamaño del iceberg. Sólo sabemos que la casi totalidad de esa diversidad viral está por descubrir y nos es desconocida. No tenemos ni idea de qué porcentaje está bajo el agua, pero seguramente es un gran porcentaje.

Ese es mi interés, soy simplemente un biólogo y un historiador de la naturaleza que está especialmente interesado en los microorganismos, pero en el contexto de la evolución humana y de la diversidad y biogeografía de los mamíferos. Aunque creo que resulta maravilloso cuando tenemos el lujo de realizar descubrimientos básicos. Descubrimos nuevos virus continuamente. No se pueden descubrir nuevos primates todo el rato, están descubiertos ya la mayoría de ellos, pero ese no es el caso de los virus.  

Obviamente hay un tremendo interés en los virus dañinos. Pero una de las cosas que me gustaría señalar antes de nada, es que hay muchos tipos de virus, la mayoría de ellos son neutrales, muchos ecológicamente importantes y  algunos de ellos cooperan con sus huéspedes. Dicho esto, hay una inmensa fascinación con los virus y microorganismos peligrosos, que pueden propagarse como hicieron  la gripe de 1918 y el Sida o como puede hacerlo el SARS. Son agentes con capacidad de tener efectos devastadores sobre la población humana de forma relativamente rápida…

…Generalmente cuando observamos el control global de enfermedades, éste no suele estar realizado por biólogos, ni en la esfera científica, sino por ciencias aplicadas, como la medicina y la salud pública, es en efecto “control de enfermedades”. Esperamos a que las pandemias ocurran y luego hacemos todo lo que podemos para controlarlas una vez en marcha.

Pero una de las cosas que hemos descubierto analizando las enfermedades infecciosas es que la mayoría de ellas tienen un origen animal. La forma en que la mayoría de estas importantes enfermedades infecciosas se iniciaron fue como enfermedades animales, que pasaron a humanos que por alguna razón estaban expuestos por contacto con agua, mosquitos, sangre, cazadores… y ese es en gran parte nuestro trabajo…

… El control epidemiológico se centra en las pocas enfermedades que llegan a la cima de la pirámide y se han propagado globalmente. Si pensamos en el VIH por ejemplo, si nos vamos a 1981, justo aquí al lado, a la calle junto a la UCLA, donde los primeros casos de SIDA fueron reconocidos como un síndrome, resulta que en esa fecha ya había al menos 100.000 infectados por VIH y posiblemente más.

Es decir, perdimos un período crítico en el que se podría haber reconducido esta pandemia. Pero para entonces era tarde. Obviamente esta es una enfermedad de origen africano, un virus africano que llegó hasta esas personas del Centro Médico de la UCLA. A partir de ahí se tardó tres años en identificar el agente VIH que causa el Sida. Y siete años para que el Presidente de los Estados Unidos fuese capaz de usar la palabra Sida.

Ahora me gustaría saltar a un escenario un poco distinto. Digamos que hubiésemos estado estudiando un poco más a fondo esta interfase entre humanos y animales e intentando predecir de forma proactiva esta pandemia. Hubiésemos sabido de un virus poco estudiado de África central. Sabríamos que se transmitía a través de muchas y variadas formas en África, sobre todo formas heterosexuales de transmisión. Quizás hubiésemos tenido técnicas de diagnóstico. Hubiese sido una enfermedad tropical poco importante. Pero cuando los casos se hubiesen empezado a multiplicar, por ejemplo aquí en los Estados Unidos, hubiésemos dispuesto de una importantísima ventaja competitiva...

… Dentro de 50 o 100 años cuando la gente mire hacia nuestra época verán que estamos haciendo algo parecido a lo que hacían los que trataban enfermedades cardiovasculares en los años cincuenta y sesenta. No la prevenían. Nadie medía niveles de colesterol, ni controlaba la tensión arterial, ni se intentaba modificar los hábitos de fumar. Simplemente se esperaba al ataque cardíaco. Cuando hablamos de pandemias estamos igual, esperando al ataque cardíaco.

Debemos atrevernos a pensar que debemos y podemos hacer un trabajo mucho mejor en la predicción y prevención de pandemias. Pero deberíamos tener la valentía suficiente para pensar que podemos llegar a un punto (aún distante en el futuro) en el que seamos tan buenos en esto que veamos “la última de las epidemias” y seamos capaces de cazar la mayoría de esos bichos, de forma que nuevas pandemias resulten una rareza. Deberíamos aspirar a esto. Pero si se le pregunta a profesionales de salud pública, es muy posible que ni siquiera se les haya ocurrido que se hubiese podido prevenir la epidemia de VIH, y mucho menos que podamos conseguir que un día no haya más epidemias, que podamos aspirar a un día en el que no tengamos que pensar en dar marcha atrás e intentar erradicarlas… [+]

De WAITING FOR "THE FINAL PLAGUE" A Talk with Nathan Wolfe, en Edge The third culture.

Nathan Wolfe es profesor de Biología Humana en la Universidad de Stanford y Director de la Global Viral Forecasting Initiative. Se graduó en Stanford en  1993 y se doctoró en Inmunología y Enfermedades Infecciosas en Harvard en 1998. Recibió una beca  Fulbright en 1997,y los premios del  National Institute of Health (NIH): International Research Scientist Development en 1999 y del prestigioso  NIH Director's Pioneer Award en 2005.

El Profesor  Wolfe ha publicado más de 50 artículos y capítulos de libros. Entre sus principales descubrimientos se encuentra la primera prueba de la transmisión natural de retrovirus de primates no humanos a los humanos. Sus trabajos han sido publicados en  Nature, Science, The Lancet, PNAS, JAMA, The New York Times, The Economist, Wired, Discover, Scientific American, NPR, Popular Science, Seed, y Forbes. Sus investigaciones han sido financiadas mediante becas y contratos de organizaciones tales como:  Google.org, la Skoll Foundation, NIH, la National Science Foundation, la Bill & Melinda Gates Foundation, la National Geographic Society, Los laboratorios Merck de investigación y el Ministerio de Defensa de los Estados Unidos(Global Emerging Infections Surveillance & Response System (GEIS), HIV/AIDS Prevention Program (DHAPP), y US Military HIV Research Program (USMHRP)). Ha trabajado como consultor y es miembro del consejo editorial de EcoHealth,y desde 2008 del DARPA’s Defense Science Research Council (DSRC).

Wolfe ha trabajado sobre el terreno más de ocho años full-time,  ha vivido y dirigido diversas investigaciones biomédicas en Malasia, Camerún y Uganda.

Fundó y dirige la  Global Viral Forecasting Initiative (GVFI), un sistema de alarma precoz que monitoriza el paso de nuevos agentes infecciosos de animales a humanos. GVFI coordina las actividades de más de 100 investigadores en todo el mundo y actualmente tiene abiertos investigaciones y proyectos de salud pública en Camerún, China, República Centroafricana, República Democrática del Congo, República Popular del Congo, Gabon, Guinea Ecuatorial, Laos, Madagascar, Malasia y Santo Tomé.

Algunos de sus artículos recientes:

Naturally acquired simian retrovirus infections in central African hunters,
The Lancet, vol 363, 20 mar 2004.

Origins of major human infectious diseases,
Nature, Vol 447,17 May 2007

Emergence of unique primate T-lymphotropic viruses among central African bushmeat hunters
PNAS,May 31, 2005,vol. 102,no. 22

Bushmeat Hunting, Deforestation, and Prediction of Zoonotic Disease Emergence
Emerging Infectious Diseases, Vol. 11, No. 12, December 2005

Exposure to Wild Primates among HIV-infected Persons
Emerging Infectious Diseases,  Vol. 13, No. 10, October 2007

Serologic Evidence for Novel Poxvirus in Endangered Red Colobus Monkeys, Western Uganda
Emerging Infectious Diseases, Vol. 14, No. 5, May 2008

The Plague Fighters: Stopping the Next Pandemic Before It Begins
Wired Magazine, 04.24.07

Where Will the Next Pandemic Emerge?
Discover, October 27, 2008
Artículos de interés

La carrera contra el tiempo

“De los aproximadamente 7.000  idiomas que se conservan en el mundo, el 40% está en vías de extinción, y las últimas personas que los hablan mueren al ritmo de una cada dos semanas. “ The linguists” que se emitió en la cadena Americana PBS el 26 de febrero de este año, sigue a dos insaciables K. David Harrison y Greg Anderson, en un viaje a los confines de la tierra para encontrar a los que hablan algunas de las lenguas mas remotas y documentarlas con grabaciones sonoras: Chulym en Siberia, Sora en el este de la India, Kalavaya en Bolivia y Chemehuevi en Arizona. Las aventuras estilo Indiana Jones de Harrison y Anderson, ya sea escapando de las guerrillas maoistas en la India o escalando los Andes, a menudo dominan la película, pero The Linguists  además nos descubre el papel de la tecnología en la preservación de las lenguas y del conocimiento contenido en ellas…”

The Amazing Race un artículo de Anthony Kaufman  en Seed magazine.

La página de The linguists en PBS

Y algunas muestras de estos idiomas en peligro de extinción:

Tofa; Siberia Central, 35 hablantes
Oir  mp3 | Canción, no traducida.

Kallawaya; Bolivia, 100 hablantes
Oir  mp3 | No traducido.

Chulym; Siberia, menos de 50 hablantes
Oir mp3 | Traducción: “A dónde vais; de dónde sois; nunca he visto gente más estúpida”

La formula secreta que acabó con Wall Street

Hace menos de un año era perfectamente imaginable que un mago de las matemáticas como  David X. Li  pudiese ganar un día el premio Nobel. Después de todo los economistas financieros , incluso los “cuantificadores” de Wall Street han llegado a recibirlo, y el trabajo de Li sobre cuantificación de riesgos  ha tenido más y más rápido impacto en su área que algunas contribuciones a la misma de otros premios Nobel. A día de hoy sin embargo, mientras estupefactos banqueros, políticos, reguladores e inversores contemplan las ruinas del mayor desastre financiero desde la Gran Depresión, Li seguramente da gracias por seguir manteniendo un empleo en el mundo de las finanzas. No es que sus logros deban despreciarse. Identificó un problema de difícil solución (determinar la correlación o como se relacionan eventos aparentemente dispares) y lo resolvió con una simple y elegante fórmula matemática, que se haría omnipresente en todo el planeta financiero.

Durante cinco años la fórmula de Li, conocida como “Función de cópula gaussiana” por empalmar dos campanas de gauss sintonizadas hacia un extremo , aparecía sin ambages como un avance positivo, una pieza de tecnología financiera que permitía modelizar con mayor facilidad y más precisión que nunca, riesgos de enorme complejidad. Con su brillante número de prestidigitación matemática, Li hizo posible  la venta de ingentes cantidades de nuevos productos financieros, expandiendo los mercados de estos productos hasta límites inimaginables…

Como dijo  el mismo Li de su modelo en 2005 : “Lo peligroso es que la gente se crea cualquier cosa que se deriva de él”  

Recipe for Disaster: The Formula That Killed Wall Street, un artículo de Felix Salmon en Wired Magazine del 23.02.2009

De chocolate, psicólogos e investigación


Un informe titulado Desarrollo de un Cuestionario de Actitudes frente al Chocolate,  publicado en 1998, nos explica como tres investigadores de la   University of Wales, Swansea, elaboraron un nuevo instrumento de medida.

Los psicólogos han sentido necesidad desde hace mucho tiempo de disponer de un método para medir la atracción de la gente al chocolate. ¿Por qué el chocolate se dirán Vds.? Pues en palabras de los investigadores porque:”el chocolate es con mucho el alimento más deseado”. Es una tentación para los chocohólicos y para los académicos hambrientos de conocimiento y quizás también de reconocimiento.

La meta deseada, quizás el sueño imposible, es medir y comparar la atracción al chocolate de dos personas diferentes con la misma precisión con que uno puede comparar y medir las alturas de dos mesas. Pero los deseos se mezclan a menudo con las emociones y las alturas de las mesas, no. Lo que explica, por otra parte, que las alturas de las mesas sean más fáciles de medir…

Are you guilty of a chocolate craving? Un divertido artículo de  Marc Abrahams   de su serie Improbable Research en The Guardian, del 24 Febrero de 2009.

Libros

Redes complejas. Del genoma a Internet

De Ricard Solé

En los últimos años se ha producido una revolución en el estudio de los sistemas complejos, a la vez que asistimos al surgimiento de una nueva cartografía de la complejidad. Junto a un conjunto de datos sin precedentes acerca de las interacciones en el genoma o Internet, hemos contemplado el descubrimiento de ciertas propiedades universales que subyacen a la totalidad de las redes complejas, tanto naturales como artificiales. Esta nueva cartografía permite comprender la naturaleza de lo complejo y sus orígenes. Descubrimos así genomas, ecosistemas o redes eléctricas que muestran una enorme fragilidad junto a una gran plasticidad y eficiencia. El cáncer o Internet aparecen conectados como sistemas en los que un fallo en un nodo clave (un gen o un servidor) puede desencadenar el desastre. Encontramos en el cerebro nuevas autopistas de información que estaban ocultas a nuestra visión. Vivimos, en suma, en un mundo en el que, por sorprendente que parezca, nadie está realmente lejos de nadie. Las consecuencias de estos descubrimientos son incalculables, y están modificando con rapidez nuestra visión del mundo.

 

La ciencia de todas las mañanas

Física para los que no saben nada de física

De Roberto Vacca

Es bien sabido que la física constituye una pieza esencial para la comprensión de la naturaleza; al fin y al cabo, trata de movimientos, de cómo se mueven cuerpos y de las fuerzas que existen entre ellos, así como de las radiaciones que emiten. Ahora bien, las más de las veces los lectores sin una formación superior únicamente pueden acceder a ella a través de obras de divulgación que tratan de los "grandes episodios": las revoluciones relativista o cuántica, o la estructura y evolución del universo. Con ser importantes, estos conocimientos son insuficientes, al dejar al margen la explicación sobre qué es realmente la física, cuáles son sus fundamentos, organización y contenidos. En este libro, Roberto Vacca, reputado ingeniero y divulgador italiano, nos ofrece una sucinta, sencilla y perfectamente organizada exposición de la física. Construyendo desde sus cimientos -el estudio de los movimientos-, y después de tratar los casos de la gravitación, los fluidos, la termodinámica, el electromagnetismo, la energía, las ondas, la relatividad y la electrodinámica cuántica, Vacca llega a temas tan actuales como las supercuerdas, la materia y energía oscuras y el papel que desempeña la física en los estudios socioeconómicos.

Así de simple

El caos, la complejidad y la aparición de la vida

De John Gribbin

A mediados del siglo pasado se descubrió que existen en el universo sistemas físicos extremadamente sensibles a sus condiciones de partida, tanto que una diferencia mínima en su posición inicial o en el impulso que reciben da lugar a una gran diferencia en su desarrollo posterior. A eso los científicos lo han llamado "caos". No es posible, sabemos ahora, entender la complejidad que nos rodea y de la que nosotros también formamos parte sin recurrir a los sistemas caóticos. Pero ese mundo aparentemente tan complejo e impredecible obedece a leyes sencillas de causa y efecto. En este libro, ese gran maestro de la divulgación científica que es John Gribbin nos explica qué es el caos y la complejidad con la sencillez a que nos tiene acostumbrados y con ejemplos de la cotidianidad: por qué el frenazo de un coche puede causar un caos circulatorio, por qué los peores huracanes derivan de un pequeño cambio atmosférico, por qué se desencadenan los terremotos, por qué fluctúan los mercados bursátiles e, incluso, por qué los seres humanos nos comportamos como lo hacemos.