Julio 2005 / Número 11

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La cita del mes

 

“- ¿Supone que ese Doctor Waterhouse podrá responder a esas preguntas?
- No, pero espero que entrará en una conversación de la que podrán surgir las respuestas.”

Neal Stephenson. La Confusión. (Volumen Dos del Ciclo Barroco)

 

Nota del Editor

 

Este nuevo número de Komplex incorpora en la sección “El pensador del mes” cuatro certezas improbadas de otros tantos neurocientíficos a los problemas de la mente y la consciencia, son las aportaciones que hicieron a la “Edge Annual Question 2005”, que es la muy refrescante página que teníamos reservada para este periodo vacacional.

Como cada mes, nuestro objetivo no es otro que proporcionaros nuevos temas de conversación. Como siempre, si deseáis hacer alguna aportación, o comentario o dejar de recibirlo, podéis dirigiros a complejidad@bioef.org.




El pensador del mes

 

Stephen Kosslyn

Psicólogo. Universidad de Harvard. Autor de “Wet Mind

Los procesos mentales ¿existen fuera del cuerpo?

En estros tiempos parece una obviedad decir que la mente surge del cerebro (no del corazón, del hígado cualquier otro órgano). Yo personalmente he llegado a decir que “la mente es lo que el cerebro hace”. Pero esta noción no impide una idea poco convencional: Su mente puede que no surja solo y simplemente de su cerebro sino en parte, de los cerebros de otras personas.

Permítanme explicarlo. Esta idea descansa en tres observaciones clave:

La primera es que nuestros cerebros son limitados y usamos prótesis para suplementar y extender nuestras habilidades. Por ejemplo, intente multiplicar 756 por 312 mentalmente. Complicado ¿no? Preferiría hacerlo con un papel y un lápiz, o mejor, con una calculadora electrónica. Esos instrumentos nos sirven como prótesis para superar nuestras deficiencias cognitivas (como una pata de palo para una deficiencia física)

La segunda observación es que el mayor sistema protésico que utilizamos son otras personas. Construimos lo que yo llamo “Sistemas Protésicos Sociales” (SPSs), en los que nos apoyamos en los demás para ampliar nuestras habilidades de razonamiento y ayudarnos a regular y usar constructivamente nuestras emociones. Un buen matrimonio puede producirse en parte porque dos personas pueden servir de SPS efectivo la una para la otra.

La tercera observación es que un elemento clave para servir de SPS es aprender la mejor forma de ser de ayuda a alguien. Los que funcionan como SPS para ti se van adaptando a tus particulares necesidades, deseos y predilecciones. Y el acto de aprender cambia el cerebro. Convirtiendose en tu SPS, una persona literalmente ¡te presta parte de su cerebro!

En resumen, partes de los cerebros de otras personas, vienen a servir como extensiones de tu propio cerebro. Y si la mente es “lo que hace el cerebro”, entonces tu mente surge no solo de la actividad de tu cerebro sino también de la de los cerebros de tus SPSs.

La idea tiene muchas y variadas implicaciones, desde los motivos por los que nos comportamos de determinada manera con otras personas, hasta fundamentos de ética e incluso de religión. Incluso podría especularse sobre la persistencia de parte de nuestra mente cuando morimos. Pero antes de meterse en esos jardines oscuros y peligrosos, sería bonito buscar evidencias sobre si vale la pena tomar en serio estas especulaciones.

 

Daniel Gilbert

Psicólogo. Universidad de Harvard

En un futuro no muy distante, seremos capaces de construir sistemas artificiales que tendrán toda la apariencia de ser conscientes, sistemas capaces de actuar como nosotros en todos los sentidos. Estos sistemas hablarán, andarán, guiñarán el ojo, mentirán y hasta tendrán dificultades para elegir entre dos opciones muy parecidas. Gritarán a los cuatro vientos que son seres conscientes y reclamarán sus derechos civiles. Pero nosotros no tendremos forma de saber si su comportamiento es algo más que un truco hábil, algo así como una paloma entrenada para escribir con el pico “Yo soy”, “Yo soy”.

Creemos en que los demás poseen consciencia porque debemos hacerlo, pero después de 200 años preocupándonos por ello, nadie ha diseñado aún una prueba definitiva de su existencia. Muchos científicos cognitivos creen que la consciencia es un fenómeno emergente de la interacción compleja de agentes decididamente no conscientes (las neuronas), pero incluso si comprendiésemos finalmente, la naturaleza de esta interacción compleja, seríamos incapaces de demostrar qué produce ese fenómeno en cuestión. Y a pesar de ello, no tengo la más mínima duda de que todas las personas que conozco tienen una vida interior, experiencias subjetivas, y un sentido del yo, muy semejantes a los míos.

¿Qué creo que es verdad aunque no pueda probarlo? Mi respuesta es: Tú.

 

Howard Gardner

Psicólogo. Universidad de Harvard. Autor de “Changing Minds

La base cerebral del talento.

Yo creo que los talentos humanos están basados en diferentes patrones de conectividad cerebral. Estos patrones pueden ser observados mientras el individuo encuentra y finalmente domina una actividad organizada o campo de su cultura.

Consideremos tres proposiciones alternativas:

  1. - el talento es una cuestión de práctica. Todos podemos llegar a ser Mozarts o Einsteins si perseveramos lo suficiente.
  2. - los talentos son extensibles, una persona que es buena en un campo puede ser buena en todos los demás
  3. - la base del talento es genética, aunque cierta esta afirmación puede malinterpretarse en el sentido de que una persona con el “gene musical” mostrará talento musical, como muestra su color de ojos o, desgraciadamente, enfermedad de Huntigton.

Mi proposición: La mejor analogía es el aprendizaje de la lengua. Prácticamente todos nosotros podemos dominar la lengua materna en nuestros primeros años de vida. Podríamos decir que casi todos tenemos talento de “habladores”.Algo parecido ocurre con otros talentos, con dos diferencias:

  1. Existe mayor varianza genética en el potencial para mostrar talento en áreas como la música, el ajedrez, el golf, las matemáticas, el liderazgo, el lenguaje escrito (como opuesto al oral) etc.
  2. Comparado al lenguaje el conjunto de actividades relevantes es más variable entre culturas distintas. Consideremos el conjunto de los juegos. Una persona que domina el ajedrez fácilmente en la cultura 1, no necesariamente tener talento para el poker o el “go” en la cultura 2.

    A medida que intentamos dominar una actividad, se forman conexiones neurales de diversos grados de utilidad o dis-utilidad. Algunos de nosotros tenemos sistemas nerviosos predispuestos a desarrollarse rápidamente en el sentido necesario para dominar actividades específicas (ajedrez) o clases de actividades (matemáticas). Así, asumiendo esta exposición, apareceremos como dotados de talento y llegaremos a ser expertos de forma rápida. El resto podremos también llegar a tener cierta destreza, pero llevará más tiempo, requerirá técnicas de enseñanza más efectivas y utilizar facultades intelectuales y redes cerebrales que la persona con talento no necesita utilizar.

Ésta hipótesis esta siendo testada actualmente por Ellen Winner y Gottfried Schlaug. Estos investigadores obtienen imágenes cerebrales de jóvenes estudiantes antes de comenzar su educación musical y durante muchos años después. Realizan también estudios de imagen de grupos control y con tareas control (no musicales). Un grupo de jueces externos decidirá finalmente, tras finalizar sus estudios de música, cuales de ellos tienen talento musical, para analizar las imágenes cerebrales previas y de evolución obtenidas en los grupos definidos.

Si la proposición #1 es cierta, las horas de práctica lo explicarán todo. Si es cierta la proposición #2 los mejores en música destacarán en todas las demás actividades...Si la proposición #3 es cierta, podrán observarse diferencias individuales desde el principio. Si mi proposición es cierta, los estudiantes con más talento se distinguirán no por diferencias observables antes de empezar a estudiar, sino por la forma en que sus conexiones neuronales se modifican en los primeros años de entrenamiento.

 

Ned Block

Filósofo, Psicólogo. Universidad de Nueva York

Creo que el “Problema de la Consciencia” va a ser resuelto por avances conceptuales hechos en conexión con las neurociencias cognitivas. Dejenme explicarlo. Nadie tiene la más mínima pista (en el momento actual) sobre como responder a la cuestión de por qué la base neural del sentir fenomenológico de mi experiencia del rojo es la base neural de ese sentir fenomenológico más que la de otro, o la de ninguno. Existe hay un lapso explicativo que nadie sabe cómo llenar.

Este problema es conceptual y explicativamente anterior al de cual es la naturaleza del yo y eso puede apreciarse en parte al darse cuenta que el problema puede persistir incluso para experiencias que no están organizadas por “yoes”. Llenar ese lapso explicativo requerirá ideas que no podemos anticipar en el presente. El problema de la mente y el cuerpo es hasta tal punto singular que ninguna experiencia anterior llama al optimismo, pero yo lo soy a pesar de todo.

 

 

Artículos de interés

 

El genio loco del fondo del mar

Energía ilimitada. Cosechas de rápido crecimiento. Aire acondicionado gratis. John Piña Craven dice que podemos conseguir todo esto y mas de las heladas aguas de las profundidades…

Por Carl Hoffman en Wired Magazine junio 2005

 

Nuevo proyecto europeo para analizar redes complejas

El proyecto MMCOMNET (Measuring and Modelling Complex Networks Across Domains) financiado por la Unión Europea pretende desarrollar técnicas estadísticas e instrumentos de software para el análisis de redes complejas. Sólo en fecha reciente han descubierto los científicos que los sistemas complejos en todos los campos de la vida, desde la biología al transporte público o a la logística de las cadenas de supermercados comparten ciertas características. Estudiar la complejidad puede ayudar a comprender un sorprendentemente amplio abanico de sistemas en los que agentes interactúan, sean éstos células, personas, autobuses o compañías… El proyecto basará su investigación sobre sistemas complejos en tres áreas que representan redes biológicas, socio-económicas y de innovación… Liderado por la Oxford University’s Saïd Business School, ha recibido 1,5 millones de € de financiación de la UE.

 

El próximo Boom

Las grandes compañías farmacéuticas han ganado millones con las erecciones de la población masculina. Ahora los neurocientíficos están analizando a fondo el orgasmo femenino…

Por Annalee Newitz en Wired Magazine julio 2005

 

Visita estas páginas

 

The Edge Annual Question—2005

¿Qué cree Vd. que es verdad aunque no sea capaz de probarlo?

Los grandes pensadores pueden en ocasiones conjeturar la verdad antes de que tengan pruebas o argumentos para demostrarla (Diderot llamaba a esto el “esprit de divination”). Esta página de Edge nos ofrece las contribuciones de 120 científicos e intelectuales sobre sus certezas improbadas en todos los campos del saber, desde las neurociencias a la física cuántica, a la biología molecular o la historiografía. Una lectura muy estimulante que os hemos reservado para este tiempo de vacaciones.

Edge número 52, enero de 2005

 

Libros

 

Uncertainty and Surprise in Complex Systems: Questions on Working with the Unexpected

Reuben R. McDaniel (Editor), Dean J. Driebe (Editor)

Este libro es el resultado de un encuentro de discusión entre académicos y pensadores críticos expertos en ciencias de la complejidad con líderes de una gran variedad de organizaciones, realizado bajo el auspicio del Prigogine Center de la Universidad de Tejas en Austin y el Plexus Institute para explorar estrategias para analizar la incertidumbre y la sorpresa. Además de las contribuciones a la conferencia (entre las que cabe destacar las de la Sección IIIC: “Incertidumbre y prestación de servicios sanitarios”: con artículos como “Práctica de la atención primaria: Incertidumbre y Sorpresa”, “Organización y liderazgo en Hospitales”, o “Errores médicos y microsistemas: lo mejor no puede decirse”) incluye un resumen clave de los editores y un comentario del premio Nobel Ilya Prigogine, "Sorpresas de medio siglo".

 

Webs de interés

 

Groupe de Recherche Interdiciplinaire en Santé
Instituto de Estudos da Complexidade